Cine

Análisis del final de Juego de Tronos

Escrito por Martina Lopez

Hacemos un breve repaso y qué nos dejó esta serie

Lo que para muchos ha sido la serie más fascinante de todos los tiempos, ha llegado a su fin. Desde que comenzó su emisión por allá en el año 2011, nos envolvió y atrapó de inmediato a los amantes de las series de ciencia ficción, además de tener actuaciones de primer nivel, escenarios increíbles y una producción épica.

Pero desde que la afamada serie de HBO llegó a su fin se han volcado una cantidad innumerable de fanáticos haciendo críticas, más negativas que positivas, y es que no fue para nada un secreto que Juego de Tronos nos dejó con un sin sabor prácticamente en toda la última temporada. Y es que pareciera que Dan Weiss y David Benioff, creadores de la serie, se les pasó por alto explicar bien algunas cosas que sucedieron en los últimos capítulos, y pues queremos en este artículo expresar parte de nuestras inquietudes, que posiblemente sean similares a las tuyas.

Existen muchas inquietudes de parte de los televidentes que se hicieron fieles seguidores durante ocho largos años todos los domingos. Y es que cuando te vuelves adicto, fanático, por así decirlo, a una serie, desarrollas inquietudes que, capaz ni a los mismos creadores originales se les pasó por la cabeza. Una de las más comunes y pregonadas por todos, es qué le pasó a Daenerys Targaryen, la cual pasó a ser un personaje con poca tolerancia y actuar de manera vil, arremetiendo contra inocentes, cosa que en temporadas anteriores nunca sucedía, más bien era lo contrario. Una Daenerys justa, bondadosa y con principios se había quedado en el pasado en esta última temporada, yendo en contra de lo que en un principio fue.

Un tema que indudablemente dio mucho de qué hablar y fue señalado con mucha fuerza en las redes sociales, periódicos y demás medios, fue la llegada al trono de Bran. Si la comunidad aficionada en general decidiese cuál debiera ser el Rey de la silla de hierro, seguramente el que llevaría menos votos para serlo era Bran. Y es que básicamente no aportó nada para hacerse con el premio más esperado, no participó en batallas, no asesinó a algún enemigo que pusiera en peligro la vida de otros, en fin, Bran no contaba con las cualidades para ser el Rey, motivo por lo cual se desató un inmenso debate. Además que a ciencia cierta todavía no se sabe con exactitud cuál es exactamente la conexión que posee Bran con los cuervos de los tres ojos, dejando más dudas aún.

Yéndonos un poco más a los números, el marketing, y poder comunicacional, Juego de Tronos dejó al mundo volteado de cabezas. Más allá de que abundan las críticas por toda la última serie, no podemos quitarle que fue un éxito incomparable y que pudo mantener atados por ocho largos años a millones de personas alrededor del mundo, algo que otras series recientes no han podido lograr y se han convertido en fracaso como The Walking Dead por tan solo colocar un ejemplo.

La última semana, mientras todos esperaban el último domingo de Juegos de Tronos, pudimos notar como marcas de coches, equipos deportivos, restaurantes reconocidos de comida rápida, y muchas más compañías, se avocaron a que sus productos y servicios estuvieran de alguna manera relacionados con Juego de Tronos. Ahí podemos notar el poder inmenso que obtuvo esta serie de HBO, de la que ya esperamos que estén creando algo muy similar que le pueda derrotar o hacer competencia.

 

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Martina Lopez

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